Historias del Hambre y la Sed, Sabino Méndez
Jueves, 18 septiembre 2008Puede que eso sea la escritura: viajar por el mundo, por los asuntos de los hombres, y dar cuenta de ellos. Quedan en mal lugar entonces todos los grandes pórticos de lo que llamábamos, pomposamente, literatura. “Muchos años después, al frente del pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía habría de recordar…”, etc. Escribir, nos enseñaron, iba a ser eso. Y parece que no.