Artículos de la Categoría: ‘Sabino Méndez’

Historias del Hambre y la Sed, Sabino Méndez

jueves, 18 septiembre 2008

Puede que eso sea la escritura: viajar por el mundo, por los asuntos de los hombres, y dar cuenta de ellos. Quedan en mal lugar entonces todos los grandes pórticos de lo que llamábamos, pomposamente, literatura. «Muchos años después, al frente del pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía habría de recordar…», etc. Escribir, nos enseñaron, iba a ser eso.  Y parece que no.

(pág. 186)
En Madrid, hasta hace relativamente poco, todo se medía por el cainismo: o eras de los nuestros o eras un hijo de puta.
(pág. 226)

, Espasa Hoy 2007

Sabino Méndez, Hotel Tierra

jueves, 7 septiembre 2006

…un hombre probablemente deba pasar por tres impresiones básicas: primero, un buen fracaso económico o laboral; segundo, los cuernos de una mujer que ame locamente (sus cuernos le libran de la esclavitud de las expectativas, le convierten en el rey de la jungla para siempre) y; tercero, una enfermedad recuperable pero inquietante que le haga vislumbrar lo que realmente son la insignificancia humana, la vejez y la muerte.

(pag. 17)

Ortega (1883-1955) es una asignatura que debería ser obligatoria para cualquier español. Pertenece al grupo de las aves extrañas en nuestro país: un conservador laico y liberal.

(pag. 68)

Tengo observado que, muchas veces, mintiendo es como vienen las palabras. Mentir es una manera de poner en marcha al cerebro.

(pag. 83)

La bohemia no es más que poner unas esperanzas, quizás demasiado ilimitadas, en la libertad.

(pag. 146)

Desde luego hay que reconocer que, actualmente, una de las pocas escuelas de virilidad que queda son las películas de John Ford

(pag. 161)

Lo único que podría decir a favor de nuestra generación – si tal cosa existe –, es que le dio a la palabra diletante un contenido honorable.

(pag. 271)

, Anagrama, 2006